0 Liked

Perder Para Ganar

(Lee Mateo 10:34-39)
Esta mañana continuamos nuestra serie, “La gracia que es simplemente increíble”, continuando nuestro mini-serie titulada, “El éxito basado en la Gracia (Prosperidad)”. Hemos estado estudiando la vida del Apóstol Pedro y nuestro estudio nos ha traído al Capítulo 10 de Mateo. En nuestros mensajes anteriores hemos estado estudiando los versículos 34 y 39. Volvamos a este pasaje en el mensaje de hoy y veamos si podemos concluirlo.
Jesús dijo: “No crean que he venido a traer paz a la tierra. No vine a traer paz sino espada. Porque he venido a poner en conflicto ‘al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, a la nuera contra su suegra; los enemigos de cada cual serán los de su propia familia’.
 
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá, y el que la pierda por mi causa, la encontrará.
La idea en la que nos centraremos en esta mañana es: perder la vida con el fin de encontrarla.
¿Qué significa esto para ti hoy? Un par de cosas.
1.  Los planes que tenías hubieran estado bien si Dios no hubiera hecho planes para ti desde antes de la fundación del mundo.
2.  Tú no naciste en blanco. No puedes elegir lo que quieras y luego llamarlo la voluntad de Dios. Tú naciste por una razón dada por Dios, con un destino dado por Dios, en un tiempo ordenado divinamente. Tu papel, después de venir a Jesús para la salvación, es la búsqueda de Dios en cuanto a tu propósito divino. Tu deseo debe ser ENCONTRAR, SEGUIR y CUMPLIR con tu tarea en la vida antes de morir.
3.  Intentar aferrarte a la vida que tenía antes de venir a Cristo, una vida centrada en actividades humanas, es en realidad un acto de egoísmo y orgullo. No es sino hasta que mueres a ti mismo que realmente llegas a vivir.
4.  Cualquier cosa a la que tratas de aferrarte después de que Dios te ha dicho que renuncies a ella es un ídolo. El aferrarse a un ídolo, cuando sabes que Dios te está diciendo lo contrario, puede causar que te pierdas de lo mejor que Dios tiene para ti.
5.  Jesús explicó que si tratas de aferrarte a la vida que tenías (la vida que se te ocurrió), es muy probable que la pierdas. Pero si voluntariamente renuncias a tu vida – tus planes, tus deseos egoístas, y todo lo que se te ocurrió en la carne – podrás hallar la vida para la que naciste.
6.  La vida que se te ocurrió en tu propia mente puede sonar bien, puede estar llena de lo que crees que serán actividades placenteras, mientras que la vida a la que Dios te está guiando puede sonar difícil, puede requerir sacrificio y dolor, pero cuando se tienes que elegir entre las dos no hay elección. Pon siempre la voluntad de Dios por encima de la tuya. Sea lo que sea que “aparentemente” pierdas en el corto plazo será eclipsado por la Bendición que tendrás a largo plazo.
7.  Cuando Jesús dijo: “El que encuentre su vida, la perderá, y el que la pierda por mi causa, la encontrará”, lo decía en serio. Dios no va a competir contigo. Si quieres ser el señor de tu propia vida, tomar tus propias decisiones, aferrarte a los planes que se te ocurrieron a ti sin Dios, Dios te permitirá hacerlo. Él no te obligará a tu propósito. Él esperará y te permitirá vivir tu vida por tu cuenta. ¡Pero cuando te canses, Dios Y tu propósito estarán esperándote a ti!
8.  Nunca veas el sacrificio por Dios como una cosa mala. Dios nunca estará en deuda contigo. ¡Cualquier cosa que sacrifiques por Él se convierte en una semilla y nuestro Dios (El Señor de la mies), se asegurará de que coseches cada semilla sembrada!
9.  Tu vida no es tuya. No puedes hacer lo que quieras. No puedes simplemente seguir cualquier deseo egoísta que se te ocurra. Tu vida es un regalo. Dios te envió a la tierra, cuando lo hizo, y al lugar que lo hizo, por LA RAZÓN que lo hizo. Tu trabajo ahora consiste en rendirte a la vida para la que fuiste enviado a la tierra. Si lo haces, no sólo irás al cielo cuando mueras, sino que podrás experimentar el cielo en la tierra en vida. ¡Esta es la voluntad de Dios!
10.  Testimonio personal: Hubo un montón de cosas que yo quería hacer que el Señor me llevó a renunciar. Tuve que sacrificar esas cosas, incluso las “cosas buenas”, porque no eran “cosas de Dios”. Pero Dios ha cumplido Su palabra en mi vida. Todo lo que he sacrificado por Él se ha convertido en semilla y Él me ha dado cosecha tras cosecha en mi vida, hasta el punto en que ahora la vida es mucho más grande que cualquier cosa que yo hubiera podido hacer por mi cuenta. Ese es mi testimonio. Soy testigo de ello. Muere para vivir. Pierde para ganar. Sacrifica para gozar. Mengua para aumentar. La forma más rápida de SUBIR con Dios es que tú BAJES.
Declaración de Fe: Padre, Te doy gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Tú has trazado planes para mí desde antes de que comenzara el mundo. Pasaste tiempo pensando en mí antes de que yo naciera. Tú planeaste de antemano mi éxito. Mi prosperidad está conectada a mi propósito. Mi éxito está conectado a mi misión divina. ¡La única manera real en la que puedo ganar en la vida es rindiéndome a Ti! Me niego a aferrarme a cualquier cosa que me digas que deje de lado. Con el fin de experimentar el verdadero éxito, debo estar dispuesto a experimentar el verdadero sacrificio. Declaro que lo estoy. Me doy a Ti. Muero al yo y al egoísmo. Me pierdo en Ti. De buen grado cambio mis planes por los tuyos, mis deseos por Tu propósito, mi corazón por el Tuyo. Puede que me cueste al principio. Puede ser doloroso a veces. Puede que tenga que soportar sufrimientos como buen soldado de Cristo Jesús. Pero cualquier cosa que sacrifico por Ti se convierte en una semilla y Tú te encargarás de que siegue una cosecha por cada semilla sembrada. No importa a lo que me enfrente en el corto plazo, mis ojos están puestos en el largo plazo; Estoy decidido a llegar al destino deseado para mi vida. Tú me dirás, “¡Bien hecho mi siervo bueno y fiel!” ¡Porque yo estoy dispuesto a morir para vivir de verdad! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.