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  • July 29, 2014
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Prosperidad del Alma (2da Parte)

(3 Juan 2, NTV) “Amado, le pido a Dios que te encuentres bien, y que estés tan saludable en cuerpo así como eres fuerte en espíritu.”

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad).” Ayer introduje este pasaje de las Escrituras y le dije que “Si sus pensamientos y los pensamientos de Dios acerca de algún tema no están alineados, entonces nunca podrá maximizar esa área de su vida hasta que renueve su mente.” El mensaje de hoy sigue en el mismo tenor.

En esta escritura el Apóstol Juan está orando para que a su amigo, Gayo, prospere y tenga un buen estado físico y de salud en la misma medida en la que su alma prospera. La clave es la conexión entre la prosperidad de su alma y la prosperidad total de su vida. El Pastor Bill Winston dijo, “Dentro de cada uno hay una imagen que yo llamo “un cerco invisible,” la cual dicta cuán lejos podemos ir y lo que nos vemos haciendo y siendo. Es una pared invisible entre usted y Dios, deteniéndolo, y evitando que avance a hacer lo que parece imposible. Si usted trata de salir de este cerco, su subconsciente le traerá de regreso. Yo le llamo su “piloto automático.” Está diseñado para mantenerlo en el curso de su nivel de su propia imagen.” Dicho de otra forma, rutinariamente usted nunca irá más allá de su nivel de pensamiento. Usted puede ser presionado —por Dios o por alguien más—a aventurarse más allá de su “cerco invisible” de vez en cuando, pero su “piloto automático” le traerá de regreso después de no mucho tiempo. Por lo tanto, para maximizar su propósito y su potencial Divino en la vida, usted debe primero VERSE haciéndolo primero. Es por esto que debe desarrollar un alma próspera.

¿Qué es lo que esto significa para usted hoy? Aquí tiene algunos puntos.

1.  Usted nunca experimentará la prosperidad Divina, la cual no se limita únicamente a las finanzas, hasta que no prospere en su alma.

2.  Pensar correctamente lo lleva a vivir correctamente. El éxito Divino comienza desde adentro. La medida del éxito que experimenta en la vida vendrá como resultado de la medida de éxito Divino dentro de su alma.

3.  El alma próspera cree los sueños sin límites de Dios y descansa en el poder sin límites de Dios. Es la habilidad de Dios de llevar a cabo lo que parecería imposible lo que le impulsará a ir más allá de su fuerza natural.  La habilidad humana es, en el mejor de los casos, limitada. Usted no puede cumplir la voluntad de Dios para su vida basándose únicamente en su propia fuerza.

4.  Usted no debería tener una visión limitada del éxito (o de la prosperidad). El éxito máximo en el Reino de Dios cubre todo lo que usted necesitará para cumplir con lo mejor que Dios tiene para su vida.

5.  No se engañe pensando que está teniendo éxito solo. Muchas veces los creyentes se confunden, pensando que están llevando a cabo cosas sin la gracia de Dios. La gracia puede ser descrita como Dios añadiendo Su toque Sobrenatural a su habilidad natural, haciendo que lo sobrenatural suceda en su vida.  Santiago dijo, “Todo lo que es bueno y perfecto desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre” (Santiago 1:17). Reconozca la bendición de Dios y agradézcale a Dios por Su gracia.

6.  El alma próspera ama a Dios, no al dinero. Si usted le da a Dios el primer lugar en su vida, Él se asegurará que usted reciba los recursos que necesita para cumplir Su voluntad en la tierra. Pero es peligroso para un Cristiano poner la prosperidad material por encima de su madurez espiritual. Pablo advirtió, “ Pero los que viven con la ambición de hacerse ricos caen en tentación y quedan atrapados por muchos deseos necios y dañinos que los hunden en la ruina y la destrucción.  Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han causado muchas heridas dolorosas” (1 Tim 6:9,10 NTV).

7.  Dios quiere que usted tenga éxito (prospere) en la vida. Usted no nació para fallar. Dios quiere que usted confíe en Su amor, que acepte Su plan para su vida, que lo procure por fe, y que descanse en Su fortaleza (gracia).

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca de Tu amor, de Tu gracia, y de Tu deseo para que tenga éxito en la vida. Es Tu voluntad que yo prospere. No nací para fallar. Yo nací para triunfar. Mi éxito solamente se halla en Tu propósito divino para mi vida. Hago un esfuerzo coordinado para someterme al proceso de renovación de mi mente. Es mi intención cambiar a propósito la forma en la que pienso para alinearme con Tu pensamiento. Yo me veo a mi mismo en la forma como Tú me ves. Yo pienso acerca de mi futuro de la misma forma que Tú. Yo alineo mis planes con Tu propósito. Yo quito todo límite, porque Tú eres un Dios ilimitado. Una vez que te incluyo a Tí, puedo restar cada límite, porque no hay nada que Tú no puedas hacer. Yo busco el éxito en la vida al seguirte a Tí, y el éxito que experimento es la prosperidad total de la vida. Yo no busco dinero o cosas, yo Te busco a Tí, y cuando lo hago, Tú te aseguras que yo reciba todo lo que necesito para cumplir Tu voluntad en la tierra. Tengo confianza en que cumpliré Tu propósito divino para mi vida, porque no descanso en mí, en mi habilidad o en mi fuerza. Mi confianza está en Tí, en Tu dedicación hacia mí, y en Tu gracia. Yo estoy emocionado acerca de mi futuro, porque dependo completamente de Tí. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.