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Rechazando el Consejo de lo Impíos

Esta mañana continuamos con nuestra nueva serie titulada “Enfoque Refinado”, con una mini-serie dentro de ella, titulada “Concentrándose en La Palabra“. Estamos recorriendo la primera mitad del Salmo 1. La Biblia dice:

 

(Salmo 1:1-3 RV60) “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

 

(Salmo 1:1-3 ERV) “Las grandes bendiciones pertenecen a aquellos que no escuchan los consejos del mal, que no viven como pecadores, y que no se unen a los que se burlan de Dios. En lugar de ello, ellos aman las enseñanzas del Señor y piensan en ellas de día y de noche. Así que ellos crecen fuertes, como un árbol plantado junto a un arroyo, un árbol que produce fruto cuando debe y tiene hojas que nunca se caen. Todo lo que hacen tiene éxito”.

 

Hoy nos vamos a concentrar en la porción que dice: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos“, o “Grandes bendiciones pertenecen a aquellos que no escuchar los consejos del mal.”

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Un par de cosas sobre el “consejo de malos”, o “los consejos del mal”.

 

1.  Vivimos en una sociedad en donde todo es aceptado y nada es rechazado. Cualquier persona que se planta firme por sus convicciones es etiquetado como un sembrador de odio. Pero como creyentes, no podemos permitir que el miedo a ser etiquetados nos impida permanecer firmes por aquello que es correcto. La Biblia tiene normas para la conducta y la vida. La Biblia tiene lo “correcto e incorrecto”, lo que hay que “hacer y no hacer”, los “buenos y malos”, y como creyentes no debemos sucumbir ante la presión de aceptarlo todo. Dios todavía está sentado en Su trono, la Biblia sigue siendo correcta, y el pecado sigue siendo pecado.

 

2.  Cuando la gente acude a mí pidiendo mi “opinión” sobre asuntos de la vida, yo tengo cuidado en no darles mi opinión en sí. De inmediato les aclaro que cualquier postura que tenga está basada en la Palabra de Dios, y que cualquier opinión que de, es en realidad mi comprensión de la posición de Dios. Cualquier cosa menos que eso es peligrosa, y cualquier cosa contraria a la Palabra de Dios es consejo de impíos.

 

3.  En la medida de lo posible, evita el consejo de los malos. Si conoces a alguien que no es un creyente, que no ha Nacido de Nuevo, y que no cree en la Biblia, entonces no le busques para recibir consejo. Si por alguna razón llegas a estar en una situación en la que un impío te aconseja a ti o a tu familia, asegúrate de filtrar ese consejo a través de la Palabra de Dios. Tú aun puedes escoger qué elegir o qué rechazar. Cualquier cosa que te aconsejen que no esté acorde a la Palabra de Dios, se debe rechazar.

 

4.  Si quieres ser el “hombre bienaventurado” del Salmo 1, no abras tu corazón o tu mente al consejo de los malignos o de los impíos.

 

5.  Si tu matrimonio está pasando por un momento difícil, y crees que Dios lo puede restaurar, entonces no debes rodearte de personas que han fracasado en el matrimonio y que están prestos para decir que busques el divorcio. Si tu negocio está batallando y le estás creyendo a Dios para un gran impacto económico, entonces no debes rodearte de personas que han fracasado en los negocios, y que están prestos a decirte que te declares en bancarrota. En pocas palabras: rodéate de personas con una fe preciosa igual a la tuya.

 

6.  Al rechazar el consejo de los impíos estás protegiendo tu unción y tu asignación divina.

 

7.  Mantente firme en la Palabra de Dios, manten los estándares piadosos, rodéate de personas con una fe preciosa igual a la tuya, y deja que los “Sí” de Dios sean tus “Sí”, también, y deja que el  “Amén” de Dios sea también tu “amén”. Si basas tu forma de pensar en la Palabra de Dios y rechazas el consejo del impío, te despertaras una mañana y te daras cuenta de que eres el hombre bienaventurado del Salmo 1.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. En este 2016 yo puedo enfocar mi vida. Yo tomo el control de mis pensamientos. He puesto mi mente en las cosas de arriba. Yo formo mis opiniones en base a Tu Palabra. Lo que yo pienso en 2016 se basa en lo que Tú piensas—en base a lo que ya has dicho. Tú ya has hablado y Tu Palabra es mi estándar. Tu estándar es ahora mi estándar. Tu “Sí” es mi “Sí”. Tu “Amén” es mi “Amén”. Y eso también significa que Tu “No”, es mi “No”. Si Tú has dicho que algo está mal, entonces está mal, aunque haya gente que no quiera aceptarlo. Yo acepto consejos piadosos y rechazo cualquier cosa que no se alinee con Tu Palabra. Yo no ando en el consejo de los impíos. Tengo el valor de rechazar lo que Tú has rechazado, y de aceptar lo que Tú has aceptado. No tengo miedo de la reacción en esta sociedad actual. Tú eres mi escudo. Tú eres mi fuerza. ¡Tu eres mi Dios y no me avergüenzo de decirlo! ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.

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