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  • October 07, 2013
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Recibiendo el Espíritu de Dios (y el acceso a lo sobrenatural) por la Fe

(Lea Gálatas 3:1-6)

 

Esta mañana proseguiremos nuestra serie “Gracia que es Simplemente Maravillosa” al examinar la Ley dada a Moisés en comparación con La Gracia provista por El Señor Jesucristo. La carta de Pablo a la iglesia en Galacia abunda en enseñanzas profundas sobre la Gracia en contraste con la Ley. Esto se debía a que en esta iglesia había un buen número de Cristianos quienes habían sido criados en el judaismo. Aunque ya habían aceptado a Cristo como su Señor, habían nacido de nuevo y habían sido llenos del Espíritu Santo, muchos de ellos aun se esforzaban por cumplir con la Ley de Moisés. Y no solamente eso, sino que muchos de estos Judíos convertidos al cristianismo querían que los Gentiles, no Judíos, observaran algunas leyes sagradas del Judaísmo, como la circuncisión. Pablo habló enfáticamente en contra de cualquier intento de añadir la Ley a la Gracia, y veremos esto claramente mientras estudiamos esta carta.

 

En el capítulo 3, el Apóstol escribe, “¡Gálatas insensatos!, ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente crucificado? Esto sólo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la Ley o por el escuchar con fe?” (Gal 3:1,2). En esta carta Pablo hace énfasis en el Espíritu Santo y en el hecho que somos nacidos de nuevo por el Espíritu de Dios cuando creemos en Jesucristo y le recibimos a Él como Señor. Esto es algo que la Ley no podía proporcionar. Nadie recibió el Espíritu de Dios siguiendo estas reglas. Es por fe que somos nacidos de nuevo, y esta fe nos permite alcanzar la Gracia de Dios para vida eterna.

 

Pablo continua, “¿Tan insensatos sois? Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿ahora vais a acabar por la carne?  ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? Si es que realmente fue en vano. Aquel, pues, que os da el Espíritu y hace maravillas entre vosotros, ¿Lo hace por las obras de la Ley o por el oír con fe? Así Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia” (Gal. 3:3-6). Voy a analizar esto en los siguientes puntos.

 

¿Qué significa esto para usted hoy? Vamos a entresacar algunas joyas:

 

1. Nadie recibió El Espíritu de Dios siguiendo la Ley. Es por fe que somos nacidos de nuevo y esta fe nos permite alcanzar la Gracia de Dios para la vida eterna.

 

2. Después de ser nacido de nuevo mediante El Espíritu de Dios, una acción que recibimos por Fe, sería necio dar vuelta atrás y tratar de vivir nuestra vida en la carne (únicamente por medio del esfuerzo humano).

 

3. Aquellos que vivieron bajo la Ley no estaban acostumbrados a ver milagros de parte de Dios. Lo Sobrenatural no era común para aquellos quienes vivían bajo una lista de reglas. Las reglas no nos dan acceso a los Sobrenatural. Todo lo que las reglas hacen es mostrarnos lo errados que estamos. La Ley fue diseñada para que el hombre agotara sus propios medios, no para que alcanzara lo Sobrenatural.

 

4. El Señor Jesús vino a salvarnos de la maldición de la Ley. El nos abrió la puerta al Espíritu Santo de Dios, y ahora lo Sobrenatural puede ser algo normal para nosotros. Lo Sobrenatural está a nuestro alcance, no por obras, sino por fe. ¡Por fe podemos alcanzar la Gracia de Dios para hacer aquello que humanamente no podríamos hacer sin Él!

 

5. Al igual que con Abraham, todo lo que El Señor quiere para nosotros es que creamos en Él. No necesitamos hacer nada para merecer Su voluntad para nuestras vidas, así como no podemos tampoco hacer nada para alcanzar lo Sobrenatural. Todo lo que El Señor quiere que hagamos es creer. Cuando usted cree en Dios usted es capaz de alcanzar Su Gracia para hacer lo que es humanamente  imposible y naturalmente  inconcebible. ¡Servimos a un Dios sin límites y cuando usted cree en Él,  Dios puede darle Gracia para vivir una vida vida sobrenaturalmente ilimitada!

 

Declaración de Fe: Padre, te doy gracias por Tu Palabra y por bendecirme para aprender más acerca de la fe y la Gracia. Por fe acepté a Tu Hijo Jesucristo como mi Señor y Salvador. Por fe he nacido de nuevo y he sido llenado con tu precioso Espíritu Santo. No podría hacer nada para merecer lo que Jesús hizo por mi. Nunca podría ser lo suficientemente bueno para recibir El Espíritu Santo. Simplemente tuve fe y Tú me bendijiste para recibir El Espíritu Santo, Tu propósito para mi vida y todo lo que eso involucra, por la Gracia. Ahora puedo alcanzar lo Sobrenatural.  Al alcanzar Tu Gracia, por fe, puedo tocar Tu poder para hacer las cosas que no podría hacer por mi mismo. Tu Gracia me permite alcanzar Tu poder.  Por fe declaro que puedo alcanzar lo Sobrenatural diariamente y puedo, por Tu Espíritu y Tu Gracia, hacer lo que jamás podría hacer por mi mismo. Actuando por mi mismo tengo límites. Pero Tú eres el Dios que no tiene límites y Tú vives en mi. Por lo tanto, yo declaro, que mi fe me permite alcanzar Tu Gracia y vivir UNA VIDA SIN LÍMITES. Cuando me guías para hacer algo, lo hago por fe, aun cuando es claro que no lo podría hacer por mi mismo. Ya no vivo mi vida únicamente en base a mis habilidades. Vivo mi vida en base a Tu capacidad, la cual me das libremente por Tu Gracia, y a la cual puedo tener acceso por mi fe. En el Nombre de Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.