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  • January 30, 2014
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Renovando Tu Mente (4ta Parte)

(Lea Mateo 14:22-32)

Esta mañana continuamos con nuestra serie “La Gracia que es Simplemente Maravillosa.” Durante los últimos mensajes hemos estado viendo la importancia de renovar nuestras mentes para poder aceptar y experimentar la gracia de Dios. Entre más pienso en esto, más pienso que es de suma importancia para nosotros poder vivir la vida sobrenatural que el Padre quiere que vivamos. Con esto en mente, vamos a echar una vista al relato de Pedro caminando sobre el agua.

En Mateo 14, después de haber alimentado a 5,000 personas, Jesús mandó a las personas a sus casas, envió a Sus discípulos al otro lado del lago en una barca, y Él pasó un tiempo a solas con el Padre en oración. Mientras Jesús oraba el viento arreció y los discípulos se encontraron batallando con fuertes olas. Alrededor de las 3 de la mañana, cuando los discípulos estaban cansados y agotados, el Señor Jesús vino a ellos caminando sobre el agua. Los discípulos estaban aterrados y en su pánico gritaron, “¡Es un fantasma!” Pero Jesús les habló de inmediato diciendo, “No tengan miedo ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí!” Podríamos detenernos aquí y hablar del hecho de que Dios no quiere que vivamos con temor. La Biblia dice, “No tengan miedo”, “No teman”, “No tengan temor,” o algo similar, más de 300 veces. Está claro que el Señor no quiere que vivamos con temor, porque el temor bloquea nuestra fe. Pero lo que pasó enseguida es la parte en donde nos queremos concentrar.

Cuando Pedro escuchó lo que él pensó que era la voz de Jesús y vio que Jesús estaba de hecho caminando en el agua, Pedro dijo, “Señor, si realmente eres tú, ordéname que vaya hacia ti caminando sobre el agua.” Jesús simplemente contestó, “Ven.” Y con esa simple Palabra de parte de Jesús, Pedro salió de la barca, se posó en el agua, y de hecho él obró lo sobrenatural. La Biblia nos dice que entonces Pedro, viendo los fuertes vientos y las olas, tuvo temor y se empezó a hundir. “¡Sálvame, Señor! —gritó. De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró.” Ahora, ponga atención en lo que dijo a continuación Jesús. Esta es la clave. “Tienes tan poca fe —le dijo Jesús—. ¿Por qué dudaste de mí?”
¿Qué es lo que esto significa para usted hoy? Algunas cosas:

1. Dios le da el deseo para querer vivir una vida sobrenatural. Pedro quería desesperadamente ser como Jesús. En consecuencia, él fue el único discípulo que quiso salir de la barca. Entre más camine con Dios, más inconforme estará con lo rutinario y mundano, y desarrollará más y más un deseo de vivir una vida sobrenatural, por la gracia de Dios.

2. Se supone que usted debe vivir como Jesús vivió. Jesús no se ofendió cuando Pedro expresó su deseo de querer hacer lo que Él estaba haciendo (caminando sobre el agua). Y el Padre no se ofenderá cuando usted le pida que lo use para hacer cosas que sobrepasan su capacidad humana. El Padre quiere que usted sea tal como fue Jesús y Él le dará Su poder con libertad para cumplir Sus planes y propósitos Celestiales en la tierra. Así que no piense que usted molesta a Dios cuando usted ora. Sueñe grandes sueños, ore con oraciones sobrenaturales, y apréstese para vivir la vida que Dios quiere que viva.

3. Es necesaria una mente renovada para por lo meno intentar lo sobrenatural. Usted nunca caminará en el agua si no sale de la barca. Usted nunca pegará de home-run si usted no trata de golpear la bola. Usted nunca experimentará lo sobrenatural si nunca lo intenta. Así que ponga en su corazón la Palabra de Dios y pídale que renueve su mente hasta el punto en el que usted esté listo para vivir más allá de los límites humanos.

4. La razón humana y la lógica le impedirán obrar lo sobrenatural. Pedro de hecho lo hizo. Fue por fe que Pedro alcanzó la gracia de Dios para caminar en el agua. Pero no le tomó mucho tiempo para dar cabida a consideraciones naturales. Hablando naturalmente, él estaba rompiendo la ley de la gravedad. Naturalmente hablando, el estaba caminando sobre el agua en medio de una tormenta. Así que cuando Pedro comenzó a considerar lo natural, rompió su conexión con lo sobrenatural. No permita que el razonamiento y la lógica humanos le impidan experimentar el poder sobrenatural de Dios.

Declaración de Fe: Padre, entre más estudio Tu gracia, más me doy cuenta del poder sobrenatural que pones a mi disposición. Tú me quieres usar para Tu gloria. Tú quieres que viva una vida más allá de las limitaciones humanas. Tú quieres manifestar Tu gloria a través de mí en formas que son indudablemente sobrenaturales. Y yo estoy desarrollando un deseo de querer hacerlo; no para sobresalir, no para tomar el crédito por ello, y no por mí. Todo es acerca de Tí y de lo que quieres que yo haga en la tierra. Así que, Padre, yo abro mi corazón a lo sobrenatural. Hago morir el yo, al punto mismo en el que estoy listo para ser usado por Tí en la forma que consideres mejor. Ya no te estorbaré para que obres a través de mí. Te doy las gracias por mi educación y aprecio todo lo que he aprendido en este mundo. Mi educación me ayuda a entender este ámbito y a funcionar en la tierra. Pero Tú no quieres que viva mi vida limitado únicamente a aquello que he recibido por medio de la educación. Tú quieres hacer cosas a través de mí que van más allá de la lógica humana y del razónamiento, y estoy abierto a aceptar todo lo que quieras que haga. Y cuando comience a hacerlo cuando empiece a vivir una vida sobrenatural, yo se que tendré que resistir pensamientos que me dirán que lo que voy a hacer es imposible. Yo no haré lo que hizo Pedro. Pedro tomó en consideración lo natural y eso lo desconectó de lo sobrenatural. Mi hambre y sed por Tí es tan fuerte que no permitiré que pensamientos acerca de lo natural me impidan tener el poder sobrenatural que Tú me das libremente por medio de Tu maravillosa gracia. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y mejore.