0 Liked
  • February 05, 2014
  • Comments are off for this post.

Renueva Tu Mente (8va Parte)

Esta mañana continuamos con nuestra serie “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando la importancia de renovar nuestra mente para poder aceptar y experimentar la gracia de Dios. No me voy a concentrar en ningún versículo o pasaje en particular hoy. En lugar de eso veremos el concepto de renovar la mente en general.

¿Qué es lo que esto significa para usted hoy?

1. Usted no viene a Dios con una mente en blanco. Cuando usted viene a Dios usted lo hace con cierta mentalidad. El día en el que usted Nació de Nuevo, su mente ya estaba formada y programada para pensar de cierta manera. Es probable que su mentalidad al entrar en su relación con Dios no le condujera a vivir la vida que Él quiere que usted viva.

2. Su mentalidad no fue cambiada. El día que usted Nació de Nuevo su espíritu fue hecho nuevo, pero su alma –conformada por su mente (la forma en la que piensa), sus emociones (la forma en la que siente) y su voluntad (la forma en la que toma decisiones) –no fue hecha nueva.

3. Aprender y desechar. Hay cosas que usted debe aprender, porque nunca le fueron enseñadas anteriormente. Pero hay otras cosas que debe desechar u olvidar, porque le fueron enseñadas, pero esas enseñanzas no eran acordes a la Palabra de Dios o a Sus preceptos.

4. Si usted no cambia la forma en la que piensa, usted no cambiará. Usted puede haber Nacido de Nuevo y tener a Dios mismo viviendo dentro de usted, y aún así vivir una vida de derrotas si no cambia la forma como piensa para alinearse con Dios.

5. Cerrando la brecha. Cuando usted viene a Dios siempre hay una brecha (distancia) entre la forma en como usted se ve a usted mismo y su futuro, y la forma como Dios lo ve. Al renovar la mente se cierra esa brecha y le ayuda a alinearse con lo planes de Dios para su vida.

6. No tenga miedo de perder algo. Algunos creyentes dudan en abandonar las cosas que Dios les está dirigiendo a dejar, porque tienen temor a la pérdida de algo. Mire, si Dios le esta guiando a dejar algo, entonces tiene que dejarlo ir. Usted en verdad no quiere tener algo que Dios no quiere que tenga, y cada cosa que usted deja por Dios se convertirá en una semilla. Él se encargará de que lo que usted coseche sea mucho mayor que la semilla que usted plantó.

7. Renueve su mente para aceptar verdaderamente la gracia de Dios. Antes de que usted viniera a Dios usted probablemente pensaba que tenía que trabajar duro para conseguir las cosas que iba a recibir y que tenía que hacerlo por usted mismo. Aunque usted aun debe de trabajar duro, porque Dios no bendice a gente perezosa, el mensaje de la Gracia nos enseña que usted NO TIENE necesidad de hacer nada por usted mismo. Entre más renueva su mente para hacer morir el yo, más va Dios a fluir a través de usted y más cerca estará de ser el hombre/mujer al que Dios le ha destinado a ser.

8. Acepte el sueño de Dios para su vida por la gracia y búsquelo por fe. Usted no experimentará aquello que no esté esperando. Entre más hace morir su yo internamente, más podrá soñar sueños de dimensión Divina y esperar realmente que eso suceda. No en su propio poder, sino por la gracia de Dios.

Declaración de Fe: Padre, te doy las gracias por Tu maravillosa gracia. Tú me amas con un amor perpetuo. Tú has trazado planes para mí aun desde antes de la fundación del mundo. Tú has planeado darme lo mejor de Tí por Tu gracia. Sin embargo, Tú me exiges que renueve mi mente. El día en el que Nací de Nuevo mi espíritu fue hecho nuevo, pero no así mi mente. Mi mente debe cambiar para pensar de la forma como Tú quieres que yo piense, para llegar a ser la persona que Tú me has llamado a ser. Por fe declaro que me someto al proceso de renovar mi mente, y que llegaré a verme de la forma como Tú me ves, y que aceptaré lo que Tú quieres hacer, por Tu gracia, en mi vida. Yo menguo para que tu aumentes en mí. Yo hago morir mi yo internamente, para que Tú puedas vivir libremente a través de mí. Y entre más lo hago, más me bendices para soñar sueños de talla celestial. Yo, por gracia, acepto los sueños que te agradan y los procuro por la fe. Al hacerlo, mi testimonio es el siguiente: Yo soy quien Tú dices que sea, hago lo que Tú dices que haga, y cumpliré todo lo que Tú has preparado para que lo cumpla en esta tierra antes que muera. No porque yo sea tan bueno, sino porque Tú sí lo eres. No porque yo sea digno de ello, sino por Tu gracia. Yo declaro esto por fe. En el Nombre de Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.