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  • November 13, 2014
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Reyes y Sacerdotes

Lea Génesis 42:25-33

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad)”, al continuar estudiando la vida de José. Nos quedamos en que José mantuvo a Simeón y envió a los otros 9 hermanos de regreso a casa con sacos de granos. Como un acto de gracia, José decidió no tomar su dinero y lo puso en uno de los sacos de grano. José también ordernó a sus hombres que le dieron a los Hebreos comida para el camino. José estaba siendo gentil.

Los hermanos terminaron de cargar y se marcharon. Ellos se detuvieron por la noche y durante ese tiempo de descanso se pusieron a revisar sus bolsas. Fue entonces que se dieron cuenta que su dinero estaba en una de las bolsas. Los hermanos estaban contrariados y asustados. Ellos se preguntaron uno al otro “¿Qué es lo que Dios está haciendo con nosotros?” Ellos no sabían que Dios les estaba favoreciendo a través de José. José tenía el poder para hacer lo que hizo dado a su posición. Cuando regresaron a Canaán le contaron a Jacob lo que había sucedido. Ellos dijeron, “El hombre que gobierna la nación nos habló con mucha dureza. Nos acusó de ser espías en su tierra” (v 30). Me siento guiado a enfocarme en que se refirieron a José como “el hombre que gobierna la nación” o “el señor de la tierra.” En el versículo 33 se refieren a él como “el señor de la nación.”

Como creyentes normalmente nos reservamos el título de “Señor” para Dios mismo. Sin embargo, era común en los tiempos Bíblicos. La palabra del Hebreo que se traduce como Señor en el versículo 30 y 33 no es la misma palabra que se usa para Dios. Se trata de una palabra (en Hebreo ‘adon) que significa: “uno que posee control absoluto.” Esta palabra se usa para amo o gobernante. En el mismo tenor, el diccionario Noah Webster de 1828 define señor como: “Un amo; una persona que posee poder supremo y            autoridad; un gobernante; un gobernador.” El punto que trato de enseñar es que José estaba en una posición de alta autoridad y fue por la voluntad de Dios.                                                                                                                                                                                                           

Muchos Cristianos hoy en día creen nuestro tiempo de gobernar y reinar sucederá en el Cielo, en la dulce estancia. Pero ellos no se ven prosperando o actuando con autoridad mientras están en la tierra. Es casi como si su esperanza estuviera diferida y su expectativa está a trasada porque no se ven a sí mismos mejorando aqui (en la tierra). Eso, mis amigos, simplemente NO es la voluntad de Dios.

En el ultimo libre de la Biblia, en el capítulo inicial Juan escribió, “y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama, nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre  y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre, a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén” (Ap 1:5,6). En este texto vemos a Dios diciéndonos a través de Juan que Él es el Soberano de todos los reyes de la tierra. Luego añade que Él nos hizo reyes y sacerdotes en la tierra. La Versión King James dice, “Jesús nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios.” Esta no es una referencia al Cielo, sino una referencia a una misión o tarea en la tierra.

¿Qué es lo que significa esto para usted hoy? Aquí tiene algunos puntos:

1.  Dios nos ha hecho tanto reyes como sacerdotes en la tierra (Ap. 1:5,6).

2.  Había en Israel once tribus de reyes y una de sacerdotes. Los sacerdotes intercedían y buscaban la dirección de parte de Dios. Luego ellos predicaban lo que Dios les había dicho. Las instrucciones o direcciones de Dios les daba una ventaja a los reyes para actuar en la tierra.

3.  Hoy en día los dones para el ministerio (Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros) se desarrollan en este rol sacerdotal y el resto del Cuerpo de Cristo obra en el rol de reyes. Como reyes salimos a dar las órdenes del Señor con el conocimiento que recibimos a través de Sus siervos encargados.

4.  El conocimiento que recibimos de Dios nos da una ventaja al hacer negocios en la tierra.

5.  Aunque su Pastor debe server en el rol de “Sacerdote” en su vida en la iglesia, se supone que usted debe ser el sacerdote de su hogar. Ore, busque el rostro de Dios, y Él le bendecirá para obrar tanto como Sacerdote (con conocimiento espiritual) y como Rey (con una bendición natural) en este mundo.

6.  Está bien que actuemos como reyes en la tierra, porque Dios es el Rey de reyes. Está bien que actuaemos como señores (o gobernantes) en la tierra, porque nuestro Dios es Señor de señores.

7.  Usted no tiene que esperar hasta que llegue al cielo para ser bendecido. Dios quiere que Su pueblo obre con el poder para tomar decisionas que impactarán las vidas de otros. De esta forma Dios puede ser de impacto e influencia a la gente y a los sistemas de este mundo.

8.  Obre como rey y como sacerdote. No solamente Dios quiere que esté en control, sino que también quiere que usted ore por aquellos por quienes Dios le pone una carga en su corazón. ¡No se quede atrapado siendo rey y olvide ser un sacerdote!

9.  Dios eleva a Sus hijos a puestos de autoridad naturalmente para que puedan abrir puertas naturales y hacer así una diferencia espiritual. ¡El propósito de la prosperidad es el Evangelismo!

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento a vivir por fe. Tú trazaste planes para mí desde antes que el mundo comenzara. Tú planeaste el usarme aquí abajo, en la tierra, para Tu gloria. Por fe yo alcanzo la gracia para cumplir con Tus planes. Tú planeaste usarme tanto como rey como sacerdote en la tierra. Tú me elevaste a una posición de autoridad y me bendices ricamente , porque esto rendido a Tí. No hay problema en que me pongas EN la autoridad, porque sabes que estoy BAJO autoridad. Tú abres puertas naturales para mí y cuando lo haces, yo puedo hacer una diferencia entre ambas. Yo acepto tanto mi tarea natural como la espiritual. ¡Yo uso cada situación para ser de bendición a otro y traer gloria a Tu nombre! Yo mando con valor y compasión. Tomo decisiones que están bañadas en oraciones. Yo intercedo en oración por quienes Tú me has dado carga. En cada reunión, conversación, actividad, y proyecto en que me involucre hoy y esta semana seré bendecido, tendrá éxito, prosperará, porque yo estoy sometido a Tí. ¡Y cuando la gente me pregunte por el secreto de mi éxito, yo puedo hablarles acerca de JESÚS! ¡Mi prosperidad terrenal abre las puertas para el evangelismo! Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.