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  • August 14, 2014
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Su Prosperidad Está Conectada con Su Propósito

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad).” Por más de una semana estudiamos un pasaje en el Capítulo 5 de Eclesiastés en donde el Rey Salomón compartió su sabiduría acerca de la vida, del éxito y del propósito. En ese pasaje mencionamos dos veces que deberíamos “aceptar nuestro destino.” Yo les comenté que esa era una referencia a su propósito divino. Anteriormente en esta serie les enseñé acerca de Gedeón y María, y cómo su éxito/prosperidad estaba conectado a su propósito. Esta mañana voy a compartir algunos ejemplos más, dándole un repaso de alto nivel acerca de su propósito y de cómo éste vino por la gracia de Dios.

¿Qué es lo que esto significa para usted hoy? Aprendamos de las vidas de los siguientes ejemplos:

1.  David. Después de la desobediencia del Rey Saúl, el Señor le dijo al Profeta Samuel, “Llena tu frasco con aceite de oliva y ve a Belén. Busca a un hombre llamado Isaí que vive allí, porque he elegido a uno de sus hijos para que sea mi rey”(1 Samuel 16:1). Mientras que esto sucedía, David estaba en el campo cuidando las ovejas de su padre y ocupado en su trabajo. ¿Qué fue lo que David hizo para ganar el ascenso de pastor de ovejas a Rey de Israel?  Nada. Esto le vino por la inmerecida gracia y el favor gratuito de Dios. La prosperidad de la vida de David estaba conectada con su propósito. Él encontró el éxito al aceptar su tarea, junto con todos los retos que eso representaba.

2.  José. Cuando José tenía 17 años el Señor le dio un sueño. La Biblia dice que, “ Una noche José tuvo un sueño, y cuando se lo contó a sus hermanos, lo odiaron más que nunca” (Génesis 37:5). Este sueño resultó ser el factor definitivo en la vida de José. Este sueño vino acompañado de retos, no obstante le llevó al éxito/prosperidad. José abrazó el sueñó y fue éste sueño que le dio esperanzas mientras estaba dentro del foso, con Potifar y en la carcel en distintas etapas de su vida. Pero al final, el sueño se materializó y él fue promovido de prisionero a Primer Ministro de la noche a la mañana. ¿Qué fue lo que hizo José para ganarse el sueño que le dio Dios? Nada. Le llegó completamente por gracia y el siguió su misión por fe.

3.  Jeremías. Cuando Jeremías era joven, el Señor le dijo, “Te conocía aun antes de haberte formado en el vientre de tu madre; antes de que nacieras, te aparté y te nombré mi profeta a las naciones” (Jeremías 1:5). Inicialmente Jeremías no se sintió capaz para esta tarea, pero al ir creciendo en su misión, él se convirtió en uno de los Profetas con mayor influencia en la Biblia. ¿Qué fue lo que hizo Jeremías para merecer o ganarse esta misión? Nada. Esto le vino por gracia, desde antes que él naciera.

4.  Pablo. El Apóstol Pablo era el enemigo #1 de la Iglesia y terminó como su líder. ¿Cómo? Por gracia. ¿Por qué? Porque era su misión divina. Pablo dijo, “Pero aun antes de que yo naciera, Dios me eligió y me llamó por su gracia maravillosa. Luego le agradó revelarme a su Hijo para que yo proclamara a los gentilesla Buena Noticia acerca de Jesús” (Gálatas 1:15,16).  Dios sabía todos los errores que Pablo cometería y le llamó a ser un Apóstol de todas maneras.  ¿Qué fue lo que Pablo hizo para merecer esta misión? Nada. Usted puede argumentar que Pablo obró en contra de Dios. Pero al final, la misión le vino por gracia y Pablo la aceptó por fe. El éxito y prosperidad de Pablo estaban conectados a su propósito divino.

5.  Usted también tiene un propósito divino. David dijo lo siguiente y también aplica a nosotros: “Me viste antes de que naciera.  Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara” (Salmos 139:16).  Pablo también dijo lo siguiente, y también aplica a nosotros: “Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás” (Efesios 2:10). Usted no es un error. Usted nació por el propósito divino de Dios y su éxito/prosperidad en la vida están conectados para cumplir con ese propósito.

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y mi propósito. Tú trazaste planes para mí desde antes que el mundo comenzara. Yo no soy un error. Yo nací por una razón y esa razón es Tu misión para mi vida. Yo he cometido más errores de lo que quisiera recordar. El diablo a menudo me recuerda mis errores y a veces me siento indigno e inepto. Sin embargo, esta enseñanza sobre Tu gracia me ayuda a aceptar mi misión y a poner mis ojos en Jesús. Por derecho propio, yo nunca podría ser suficientemente justo o bueno. Pero Jesús fue justo y bueno por mí. Tú me hiciste justo por Tu gracia y yo acepto Tu justicia, y mi misión, por fe. Mi prosperidad está conectada con mi propósito y yo acepto mi misión con todo mi corazón. No lucho en contra de aquello para lo que nací, y no pierdo mi tiempo buscando algo más. Yo acepto mi tarea. Yo sé que vino a mí por gracia. Yo sé que no soy digno de ella. No le permito a satanás que haga que me revuelque en la condenación. Yo abrazo Tu gracia y busco Tu tarea por fe. Al vivir así me llevará al éxito y prosperidad divinos. ¡Estoy emocionado acerca de mi futuro, porque sé que será vivido con un propósito! Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

¡Esta es la Palabra de Hoy! Póngala por Obra y Mejore.