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¿Te Avergüenzas de Dios?

Esta mañana continuamos con nuestra nueva serie titulada “Enfoque Refinado”, con una mini-serie dentro de ella, titulada “Concentrándose en La Palabra“. Estamos recorriendo la primera mitad del Salmo 1. Regresemos a este pasaje. La Biblia dice:

 

(Salmo 1:1-3 RV60) “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.”

 

(Salmo 1:1-3 ERV) “Las grandes bendiciones pertenecen a aquellos que no escuchan los consejos del mal, que no viven como pecadores, y que no se unen a los que se burlan de Dios. En lugar de ello, ellos aman las enseñanzas del Señor y piensan en ellas de día y de noche. Así que ellos crecen fuertes, como un árbol plantado junto a un arroyo, un árbol que produce fruto cuando debe y tiene hojas que nunca se caen. Todo lo que hacen tiene éxito”.

 

En este mensaje, nos centraremos en la línea de: “Ni en silla de escarnecedores se ha sentado”, o “y que no se unen a los que se burlan de Dios.”

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Vivimos en una sociedad en la cual muchas personas creen que la Biblia está pasada de moda, anticuada y obsoleta. Estas personas se burlan de Dios y Sus enseñanzas. Cuando ves estas burlas, ¿cuál es tu respuesta? ¿Las aceptas? ¿Te unes a ells para poder encajar? ¿O te plantas firme por tus convicciones?

 

2.  El “hombre bienaventurado” descrito en el Salmo 1 es un hombre que rechaza los caminos del mundo y las burlas del escarnecedor. Hombres como él creen en Dios, se plantan firmes en la Palabra de Dios, y no inventan excusas para lo que creen.

 

3.  Como creyente que nunca debes tener vergüenza de decir que crees que la Biblia es la Palabra infalible, inerrante e inagotable de Dios.

 

4.  La Biblia es una recopilación de 66 libros, escritos por aproximadamente 40 autores, durante un período que se extendió por más de 1500 años. Sus últimas palabras registradas se documentaron hace unos 2000 años. Fue escrita en Hebreo, Arameo y Griego, y ha sido traducida a casi todos los idiomas del planeta. El mero hecho de aproximadamente 40 autores pudieran escribir 66 libros en un lapso de 1,500 años, y que todos ellos coincidan en un texto sagrado es nada menos que un acto de Dios. Tu puedes  reunir a 40 personas del mismo barrio, de la misma cultura, de la misma situación económica y con capacidades mentales similares, y no podrías conseguir que produjeran algo semejante a la Biblia. Sus libros fueron escritos por personas diferentes, en momentos diferentes, por razones diferentes, pero todos se unen en una sola obra. ¿Por qué? Debido a que las personas escribieron las Escrituras, pero ellos no fueron los autores. Ellos escribieron las letras, pero no crearon las palabras. Ellos fueron las herramientas, pero el Espíritu Santo fue el cerebro. ¡El Espíritu Santo sopló e inspiró las palabras la Palabra!

 

5.  Pablo dijo: “A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen” (Romanos 1:16).

 

6.  Como creyente, nunca debes avergonzarte de lo que crees. Siempre habrá quienes traten de burlarse de Dios y Su Palabra. Ellos tendrán su día. Dios tiene la última palabra. Nunca cedas ante la presión para participar con ellos en sus burlas.

 

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. En este 2016 yo puedo enfocar mi vida. Yo medito y me medico en Tu Palabra día y noche. Tu Palabra es mi norma. Tu Palabra es la regla por la que juzgo mis decisiones. Yo alineo mis palabras con Tu Palabra y mi voluntad con Tu voluntad. Me niego a sentarme en el asiento de los escarnecedores. Me niego a participar con los que tratan de burlarse de Ti. Tú tienes la última palabra. Ellos tendrán que dar cuenta de sus actos un día. En cuanto a mí, no me avergüenzo de Ti y no me da vergüenza decir que creo en la Biblia. ¡La Biblia sigue siendo correcta, Tú sigues siendo Dios, el pecado sigue siendo pecado, y yo todavía sigo comprometido a perseguir el objetivo que estableciste para mí desde antes de la fundación del mundo! ¡Tú aun salvas y al comenzar este día no me avergüenzo de dar a conocer Tu poder salvador! ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.