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Testimonio Personal – El Éxito Basado en la Gracia

(Lee Daniel 6:26-28)

 

Esta mañana voy a compartir contigo un tipo de mensaje distinto, pero también está considerado dentro de la serie El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad). Por varios días he estado enseñando sobre el siguiente pasaje:

 

La Biblia dice, “‘He decretado que en todo lugar de mi reino la gente adore y honre al Dios de Daniel. Porque él es el Dios vivo, y permanece para siempre. Su reino jamás será destruido, y su dominio jamás tendrá fin.  Él rescata y salva; hace prodigios en el cielo y maravillas en la tierra. ¡Ha salvado a Daniel de las garras de los leones!’ Fue así como Daniel prosperó durante los reinados de Darío y de Ciro el Persa.”

 

Hoy mi intencion era enseñar sobre la frase, “Fue así como Daniel prosperó durante los reinados de Darío y de Ciro el Persa.” En lugar de enfocarme en el éxito de Daniel, el cuál vino por la gracia de Dios, voy a compartir contigo algunos pensamientos acerca de mí persona. Verás, ayer fue mi último día oficial en el Ejército de los Estados Unidos. Yo me uní al Ejército cuando apenas tenía 17 años y, 25 años después, el Señor me ha dejado pasar a la siguiente etapa de mi vida. Al manejar de vuelta del Pentágono ayer, mi corazón rebosaba de emoción y mi cabeza estaba llena de recuerdos de 25 años.

En el mensaje de hoy me he sentido guiado a compartir algunos pensamientos acerca de mi carrera en el Ejército, de cómo Dios me bendijo por Su gracia, y de cuán agradecido estoy por Su bondad. La Biblia dice, “Fue así como Daniel prosperó durante los reinados de Darío y de Ciro el Persa.” Mi libro no se llama la Biblia, pero sí tengo un libro con mi nombre en el cielo. Estoy seguro que mi libro dice, “Fue así como Rick Piña prosperó durante su carrera militar, porque Dios estuvo con él.”

¿Qué es lo que esto significa para ti hoy? Voy a tratar de entresacar algunas joyas de mi vida y mi testimonio, Mi vida está muy lejos de terminar. Mi carrera en el Ejército fue simplemente un capítulo, aunque uno muy importante. Durante los días que vienen voy a ver hacia atrás, reflexionar y a seguir adorando a Dios. Así que vamos a comenzar.

 

1.  Dios está en el negocio de hacer vestiduras sagradas a partir de materiales defectuosos. Cuando vine a Dios yo era un Soldado joven, arrogante, orgulloso, pedante y malediciente. Dios vio más allá de ​​mis defectos y vio Su propósito. Si Dios pudo hacer de mí un Soldado éxitoso y un Predicador ungido, entonces Él puede ciertamente utilizarte para Su gloria.

 

2.  Dios puede hacer campeones de don nadies”. Cuando me uní al Ejército yo no conocía a una sola persona dentro de sus filas. Nadie me conocía y yo no conocía a nadie. Pero Dios me conocía y Él tenía un plan para mí durante mi tiempo en el Ejército. El plan de Dios me llevó por todo el mundo para lograr Sus propósitos y me elevó al más alto nivel. Dios lo hizo por mí y Él puede hacerlo por ti.

 

3.  Dios puede abrir puertas que ningún hombre puede cerrar. Mi carrera en el Ejército es una historia del favor divino. Se remonta a la época en que tenía 18 años de edad, Dios abrió puertas para mí, me puso delante de personas importantes, e hizo que la gente invirtiera en mí, incluso cuando yo no me consideraba digno de que alguien lo hiciera. Mirando hacia atrás estoy muy agradecido por la gracia y el favor de Dios. En diversas ocasiones hubo misiones que estaban reservadas y nuevos puestos fueron creados para mí; en muchas ocasiones a pesar de que estaban disponibles soldados de mucho más alto rango que yo. Nunca subestimes el favor de Dios. Su favor puede hacer más en un minuto que el trabajo de toda una vida

 

4.  Dios puede hacer que Sus hijos estén a la vanguardia. Puedo pensar en por lo menos tres puestos que tuve que no existían antes de que yo llegara. Dios me usó para forjar el camino en una nueva esfera de influencia en mi campo. Durante los últimos cinco años Dios me dio la gracia para crear más de 10 puestos claves. No sólo eso, sino que luego me bendijo para colocar a las personas adecuadas en esas posiciones. Dios te bendecirá para abrir caminos y dejar un legado de excelencia.

 

5.  Dios puede cambiar tu vida y entonces utilizarte para cambiar la vida de otros. Mi vida cambió para siempre en una noche cálida en Kuwait cuando yo, como Sargento Mayor a los 23 años, entregué mi vida a Jesús. Desde entonces Dios me bendijo para subir en rangos hasta llegar a la más alta posición de Sargento Mayor en mi campo. Pero lo que creo que es mi mayor impacto y legado no tiene nada que ver con el rango o el uniforme. Desde el día que di mi vida a Cristo, Dios me ha utilizado para llevar incontables (literalmente) un sinnúmero de personas a Él. He orado con los Generales y los Soldados, predicó en tiendas de campaña y capillas, he tenido avivamientos en Bosnia e Irak, he ofrecido la comunión en medio de un desierto (NTC) y en el centro de ciudades bulliciosas (como Seúl, Corea). Estoy agradecido por llevar a iraquíes a los pies de Jesús. Estoy agradecido por el ministerio del Evangelio dentro de las salas del Pentágono. Estoy agradecido por sesiones de oración a puerta cerrada con los líderes en los niveles más altos. Estoy agradecido por todo … por cada vida a la que el Padre me bendijo para que pudiera alcanzar, por cada persona que ha llegado a Cristo a través de mi ministerio, y cada testimonio que he escuchado a través de los años. Si Dios me ha pidido usar a mí, un niño Dominicano de Brooklyn, entonces seguramente Él puede usarte – ¡Él puede usarte para cambiar el mundo. 

 

Declaración de Fe: Padre, gracias por permitirme ser un éxito basado en Tu gracia. Yo soy quien Tú dices que soy. Yo puedo hacer lo que Tú me dices que puedo hacer. Puedo ir e iré a donde sea que me digas que vaya. Voy a cumplir con todo lo que nací para lograr. Yo no soy un hombre que se hizo a sí mismo. Yo soy un hombre/mujer hecho por Dios. Soy un éxito, por Tu gracia y para Tu gloria. Yo comienzo el día de hoy decidido a sacar el máximo provecho de el. Yo corro con paciencia la carrera que has puesto delante de mí, sabiendo que tengo la gracia para terminarla. Yo corro mi carrera con diligencia. Corro mi carrera con confianza. Corro mi carrera con la paz. Corro mi carrera con gratitud. Tú abres puertas para mí que ningún hombre puede cerrar. Tú me elevas y me llevas delante de los grandes. Haces que mi nombre sea grande. Tú me das influencia, favor, gracia y poder, para que lo pueda utilizar para Tu gloria. Voy a dejar un legado de justicia. Voy a dejar un legado de excelencia. Voy a dejar una huella en este mundo que no se borra fácilmente. Lo haré … por Tu gracia, para Tu gloria, gracias a Tu bondad. Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.