0 Liked

Trayendo el Cielo a la Tierra

Esta mañana continuaremos con nuestra serie titulada “Enfoque Refinado.”Aunque estoy triste por algunas cosas que he escuchado últimamente de personas que respeto, personas que invocan el nombre de Jesús, personas que afirman vivir por la Palabra de Dios, yo decido permanecer enfocado. Vamos a orar por ellos (por los Cristianos y no Cristianos), que han permitido que el odio y el miedo se aniden en sus corazones, y que están echando leña al fuego de la división. Vamos a orar por la paz. Vamos a orar por la reconciliación. Vamos a orar al Dios de la justicia y la recompensa. Y vamos a permanecer enfocados en hacer lo que el Señor nos dirija en esta temporada.

 

No importa lo que suceda en todo el mundo como consecuencia del terrorismo, o aquí mismo en los Estados Unidos como resultado de la agitación racial o política. Como creyentes podemos centrarnos en lo siguiente:

 

¡Dios sigue siendo Dios!

¡Jesús es Señor todavía!

Nosotros aun somos llamados conforme a Su propósito.

Todavía tenemos una misión que cumplir antes de morir.

 

Así que no te distraigas. No permitas que nada te descarrile de tu destino. Toma el control de tu vida y tus pensamientos, y concéntrate en tu misión divina. Con esto en mente, volvamos al pasaje de nuestro mensaje anterior. La Biblia dice:

 

Ya que han sido resucitados a una vida nueva con Cristo, pongan la mira en las verdades del cielo, donde Cristo está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios. Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra.  Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo —quien es la vida de ustedes— sea revelado a todo el mundo, ustedes participarán de toda su gloria.”(Colosenses 3: 1-4).

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Dios hizo planes para ti desde antes de la fundación del mundo. Tú naciste cuando naciste y dónde naciste, a causa de quién ibas a ser. Dios te trajo al mundo en un tiempo como este. Esta es tu temporada. Este es tu momento. No puedes darte el lujo de distraerte por cosas que te van a desviar de tu destino. ¡Sigue concentrado! ¡Dios cuenta contigo!

 

2.  Una persona que puede tomar el control de los pensamientos de su vida, que puede someter su alma a su espíritu, y que puede canalizar la totalidad de su ser para hacer aquello a lo que le guíe el Espíritu Santo, es una persona que se convierte en una herramienta poderosa en las manos de nuestro Dios fuerte. ¿Serás esa persona en este día?

 

3.  Si permites que tu mente divague, que tus pensamientos corran libremente, y que tus emociones se alteren por las agendas mundanas, vas a vivir una vida sin control, fuera de foco e improductiva. Esta es una temporada para que puedas desarrollar un enfoque divino y que lo mantengas, sin importar lo que se oiga en las noticias.

 

4.  Manten tu mente en el cielo.

a) La Biblia nos enseña que debemos vivir para lo que está en el cielo. También indica que debemos pensar sólo en lo que está allá arriba. Esto no es para crear una persona que sea tan “piadosa que no pueda estar en la tierra”. No, por el contrario. Esto es para crear una persona que busque del Cielo, para que puedan hacer bien en la tierra.

b) Si tu mente no está en el cielo, si no estás escuchando desde el cielo todos los días, si no pones tu afecto en las cosas de Dios y en los objetivos del Reino de Dios, entonces no estás en condiciones de extender la influencia del Reino en este mundo.

c) Si eres Nacido de Nuevo algún día dejarás la tierra para ir al cielo. Por ahora, tu tarea consiste en traer el cielo a la tierra.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Estoy muerto en Cristo. Jesús no sólo murió Su muerte, sino que también murió mi muerte. La vida que vivo es la vida que con Su muerte Él me dio. Tú has trazado planes para mí desde antes de que comenzara el mundo. Estoy decidido a cumplir con esos planes. Voy a completar mi misión divina antes de que muera. Voy a hacerlo al ser guiado por Tu Espíritu todos los días. He puesto mi corazón y mente en todas las cosas que están arriba y no en las de abajo. Voy a pasar de la tierra al cielo algún día. Por ahora, traeré el cielo a la tierra todos los días. ¡Tu voluntad se hará en la tierra como en el cielo, a través de mí, para Tu gloria! Declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra.