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¡Tú NO Eres Únicamente NO CULPABLE !

Ayer prediqué un mensaje titulado: “¡NO soy únicamente no culpable!” Esta mañana me siento guiado a compartir contigo un breve resumen de este mensaje. Este es el tipo de mensaje que debes recibir y meditar. Voy a publicar en linea una copia del audio del mensaje (en inglés) y te proporcionaré un enlace en los siguientes días en caso que quieras escucharlo. Por hoy te exhorto a recibir lo que Dios te está diciendo, y que medites y te mediques en ello, para que puedas caminar en la libertad que Cristo Jesús nos ha facilitado.

 

Yo utilicé la ilustración de un hombre en la cárcel a punto de ser sometido a juicio. Este hombre sabe que ha hecho mal. Él no está buscando justicia, lo que está buscando es misericordia. Digamos que ese hombre eres TÚ.  Entras en la sala sólo para darte cuenta que se te ha asignado a un nuevo Abogado. El Abogado es tu hermano mayor. Por si esto no fuera suficiente, tu abogado y tú miran hacia estrado y, para su sorpresa, su padre es el juez. Esto es lo que va a pasar algún día en el tribunal del cielo. Satanás es el fiscal. La Biblia dice que él nos acusa ante el Padre de día y de noche. Pero Dios, el  Juez Máximo, escucha el testimonio de Jesús, tu Abogado. Jesús no sólo aboga por tu caso ante el Padre, sino que presenta una solicitud para TOMAR TU GASTIGO EN LUGAR TUYO. Tanto tú como Jesús saben que has hecho mal. No es que satanás esté mintiendo. Satanás ha documentado todo el mal que has hecho y él tomó muy buenas notas. Satanás hace su caso y su caso es muy fuerte. Pero Jesús, plantado en la brecha por ti, decide TOMAR TU CASTIGO. El juez te mira a ti y Su Hijo Jesús. El juez declara CULPABLE a Jesús y a ti te declara NO CULPABLE. ¡El juez carga tus pecados a Jesús y pone SU JUSTICIA EN TI!

 

A continuación, eres acompañado fuera de la cárcel y ya estás libre. Pero a diferencia de un escenario común de hoy en día, donde un hombre recién liberado se queda solo, teniendo que valerse por sí mismo después de ser liberado, Jesús prometió nunca abandonarte ni dejarte. Tú eres NO CULPABLE, pero no eres ÚNICAMENTE no culpable. También eres llamado. Tú has sido salvo y llamado (2 Tim 1: 9). Algún día irás al cielo, pero por ahora, todos los días el Padre espera que trigas el cielo a la tierra.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Dios te ha salvado por medio de la SANGRE de Jesús, pero también te ha llamado de acuerdo a tu propósito divino. Es cierto que (si has Nacido de Nuevo) Dios te ha declarado NO CULPABLE. Dios puso el castigo por tu pecado sobre Su propio Hijo. Tú has sido lavado por la Sangre de Jesús. Pero NO eres únicamente no culpable. Tú estás llamado de acuerdo al propósito divino de Dios para tu vida. Acepta el mensaje de la salvación (salvo del pecado), pero también acepta el mensaje del Reino (traer el cielo a la tierra).

 

2.  El mensaje de ir al cielo es algo que pasará “ALGÚN DÍA”. El mensaje del Reino es un mensaje de “TODOS LOS DÍAS”. Algún día vas a pasar de la TIERRA AL CIELO. ¡Pero por ahora, todos los días el Padre espera que traigas EL CIELO A LA TIERRA!

 

3.  En el cielo, Jesús te presenta sin mancha alguna delante del Padre. En la tierra se supone tú le presentarás a Él delante del mundo sin mancha alguna. En el cielo Jesús te representa, en la tierra tú lo representas a Él. Las personas que no son salvas no son espirituales. Ellos no tienen el Espíritu Santo. No pueden ver a Jesús. Sin embargo, ¡ellos pueden verte a ti! Es por eso que Jesús necesita que lo representes en la tierra. ¡El mundo está buscando a Jesús y lo encontrará en ti!

 

4.  No juzgues tu futuro por tu pasado. Dios no guarda tu pasado en tu contra. ¡Juzga tu futuro en base al propósito de Dios para tu vida!

 

5.  Cuando satanás te ve, él ve tu pecado. Cuando Dios te mira, Él ve a Su Hijo. Para que Dios te niegue o te deseche, ¡Él tendría que negarse y desecharse a sí mismo! (Ver 2 Tim 2:13).

 

6.  Con la salvación Dios te dio Su misericordia frenando el castigo que merecías. Con tu llamamiento tu puedes alcanzar ligeramente la gracia de Dios, aceptando todo el bien que no te mereces. ¡Comienza este día dando gracias a Dios tanto por Su gracia como por Su misericordia!

 

Declaración de Fe: Padre, te doy gracias por salvarme del infierno. Jesús pagó un precio que yo no podía pagar, por una deuda que él no debía. Jesús me dio Su justicia y tomó mi pecado, para que yo pudiera liberar mi pecado y asumir Su justicia. Ya he sido juzgado. Tú me has declarado “¡NO CULPABLE!” a causa de Jesús. ¡Pero no solamente soy NO CULPABLE! También he sido llamado. Sé que voy a pasar de la tierra a los cielos algún día. Pero por ahora mi enfoque está en traer el cielo a la tierra todos los días. En el cielo Jesús me presenta sin mancha alguna delante de Ti. En la tierra yo le presento intachable ante el mundo. Allá arriba Él me representa. ¡Aquí abajo yo lo represento! Así que comienzo este día dándote gracias por Tu misericordia y abrazo completamente Tu gracia. YO ando en mi misión divina. Sé que he sido llamado. ¡Sé que me has elegido para un momento como este! ¡Así que juntos Padre, Tú y yo, vamos a cambiar al mundo! ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.