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Tu Responsabilidad es Orar

(Lee Daniel 6:11)

 

Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie, “La Gracia que es Simplemente Maravillosa” al seguir estudiando una nueva miniserie titulada “El Éxito Basado en la Gracia (Prosperidad).” Vamos a continuar nuestra historia en donde nos quedamos ayer. La Biblia dice, “Cuando aquellos hombres llegaron y encontraron a Daniel orando e implorando la ayuda de Dios.”

 

¿Qué es lo que esto significa para ti hoy? Voy a compartir contigo algunas ideas basadas en el hecho de que Daniel fue hallado, ORANDO, PIDIENDO LA AYUDA DE DIOS.

 

1.  La gracia de Dios no te exime de tu responsabilidad de orar.

a) Algunos creyentes llevan la gracia a un extremo que no es bíblico. Ellos dicen: “Bueno, si Dios va a hacer todo lo que Él va a hacer por gracia de todos modos, ¿para qué orar? Mi oración no cambiará nada, porque Dios va a hacer lo que Él quiera hacer por gracia. “Las personas que piensan de esta manera claramente no han leído la Biblia.

b) Daniel entendía la gracia de Dios. Él se benefició de la gracia de Dios todos los días. Pero Daniel también sabía que Dios estaba interesado en su fe. Dios actúa por gracia y Él nos obliga a actuar por la fe. Es nuestra fe la que accede a su gracia.

c) Ya que Daniel entendía la diferencia entre la gracia de Dios y nuestra fe, él oró con fe, pidiendo a Dios la gracia para ayudar en tiempos de necesidad (Hebreos 4:16).

d) Santiago dejó en claro nuestra necesidad de orar cuando dijo que nosotros no recibimos porque no pedimos (Santiago 4:3). Daniel nunca leyó a Santiago, pero sabía que tenía que rezar y oró con fe, pidiendo ayuda a Dios. Dios espera que tú hagas lo mismo.

 

 

2.  La oración es la forma en que invocamos la participación de Dios en nuestras situaciones. Ya he enseñado sobre esto antes, pero aquí tienes un resumen rápido:

a)   Orar significa estar de acuerdo con los planes y propósitos de Dios con fe, sabiendo que Él los preparó por gracia, y creyeno que se pueden lograr en la tierra.

b)   La oración es cómo la tierra está de acuerdo con el cielo.

c)   La oración es la licencia terrenal para la interferencia celestial.

d)   Orar significa que el hombre ejerce su autoridad legal en la tierra para invocar la influencia del cielo en la tierra.

e) Orar involucra a la creación haciendo que el Creador se involucre en algun situación determinada.

 

3.  Como un resumen más, aquí hay algunos aspectos claves de la oración.

a) La oración no se trata de que le digas a Dios lo que debe hacer. No se le puede mandar a Dios. Él no es tu siervo, sino al revés. La oración es la sumisión y entrega, reconociendo que hay un Dios, y que tú no eres Él, y que necesitas de Su gracia para ayudar.

b) Cuando entiendes que por la autoridad divina Dios te ha dado en el dominio de la tierra, tú aprecias y respetas la responsabilidad que tienes de atar (prevenir) y desatar (permitir).

c) Cuando cosas que no te gustan están sucediendo en tu vida, debes hacerte la pregunta, “¿Ya he orado sobre esto?” “¿He invocado la participación de Dios?”

d) El cielo responde cuando los creyentes en la tierra piden cosas válidas. ¡Deja de aceptar todo lo que sucede y haz que se involucre el cielo en tu vida hoy a través de la oración basada en la gracia!

 

 

4.  Ore desde una posición de gracia – desde la perspectiva de Dios hacia ti.

a) No ores como si Dios no supiera a lo que te enfrentas. Eso no es noticia para Dios.

b) No ores como si Dios no te hubiera equipado ya para enfrentar y superar cada reto. Él ya te ha dado la gracia para ello.

c) No ores como si Dios no estuviera en la pelea contigo. No le pidas que venga, Su Palabra promete que Él ya está ahí. Nunca estés en una pelea en la que Dios no esté contigo.

d) No ores como si lo que estás enfrentando te fuera a destruir. Al hacerlo le muestras a Dios que no tienes fe, que no tienes confianza, y sin confianza en Él o en los planes que Él trazó para ti antes del mundo.

e) Cuando oras desde una posición de gracia, estás orando desde la perspectiva de Dios y tus oraciones estarán llenas de fe, esperanza, confianza y paz, independientemente de la situación.

 

 

Declaración de Fe: Padre, Te doy las gracias por enseñarme acerca Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Tú me das la gracia para que yo viva en la fe. Yo ni siquiera tendría fe, si no fuera por Tu gracia. Haces todo lo que haces por gracia, pero esperas que haga todo lo que hago por fe. Y es en ese entendido que me acerco a mi responsabilidad de orar. Ahora veo el error de mi proceder en el pasado. Hubo muchas ocasiones en las que simplemente no oré. Yo no pedí, y yo no recibí. En otras ocasiones yo pedí, pero pedí de acuerdo a mi voluntad y no a la tuya. Pedí cosas que quería en lugar de pedir cosas que ya me has dado por Tu gracia. Así que de ahora en adelante voy a orar y hacer oraciones basadas en la gracia. Yo someto mi voluntad a la Tuya. Yo muero a mí mismo. Me entrego a Ti. Me pierdo en Ti hasta el punto en el que Tu voluntad se convierte en mi voluntad. Cuando llegue a este punto, voy a ser capaz de orar por lo que yo quiera, porque en ese momento, lo que yo quiera será lo que Tú quieras para mí. Y cuando yo oro de esta manera – en sintonía con Tu voluntad para mi vida – el cielo responde, porque yo estoy teniendo acceso a lo que ya se me ha dado libremente por Tu gracia. Así que soy guiado por Tu Espíritu en relación a lo que debo orar. Entiendo mi responsabilidad de atar y desatar, para evitar y permitir, y voy a cumplir con mi responsabilidad de ahora en adelante. Ya no voy a aceptar simplemente todo lo que sucede. No, yo voy a buscar Tu rostro, a discernir Tu voluntad, y orar por Tu voluntad con autoridad. Declarando que Tu Reino ha llegado y que Tu voluntad sea hecha, en la tierra como en el cielo. Todo lo que no es lícito en el cielo, no será lícito en la tierra para mí y mi familia. Todo lo que no está permitido en el cielo, me niego a permitirlo en mi vida o en la vida de los miembros de mi familia. ¡Y todo lo que haces libremente en el cielo, se hará libremente en la tierra, a través de mí, para Tu gloria! ¡Tengo la responsabilidad de orar y voy a hacerlo todos los días, y durante todo el día! Yo declaro esto por fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.