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Tú Tienes Voto

Esta mañana continuamos nuestra serie titulada “Enfoque Refinado” siguiendo nuestro análisis de La Parábola del Sembrador. Antes de comenzar a estudiar la parábola, quiero situar el mensaje de hoy.

 

Este fin de semana tuve una conversación con una persona que tiene una tendencia a echarle la culpa a otras personas por las cosas que le suceden. Él es una persona joven. Muchos jóvenes no han madurado lo suficiente para aceptar las implicaciones o ramificaciones completas de sus acciones. Yo le explicaba a esta persona que Dios no “HACE” todo lo que le sucede. Hay muchos factores involucrados en lo que sucede en la vida de una persona. Dios nos ha dado el derecho de ser agentes morales libres. Dios honra las leyes de causa y efecto, de sembrar y cosechar, y el libre albedrío de los humanos, al punto tal que los humanos tenemos el derecho de rechazar a Dios y Sus caminos. Y para aquellos que dicen amar a Dios y que quieren andar en Sus caminos, sus acciones aún afectan el grado en el que Dios puede operar en sus vidas.

 

Habiendo dicho esto como preámbulo, vamos a nuestro estudio de la parábola. El Señor Jesús dijo:

 

“El campesino representa al que anuncia las buenas noticias.  Las semillas que cayeron en el camino representan a los que escuchan las buenas noticias, pero luego viene Satanás y hace que olviden todo lo que oyeron.

 

Las semillas que cayeron entre piedras representan a quienes oyen el mensaje del reino de Dios y rápidamente lo aceptan con gran alegría.  Pero como no lo entienden muy bien, la alegría les dura muy poco. Tan pronto como tienen problemas, o son maltratados por ser obedientes a Dios, se olvidan del mensaje.

 

Hay otros que son como las semillas que cayeron entre los espinos. Oyen el mensaje, pero no dejan que el mensaje cambie su vida. Sólo piensan en las cosas que necesitan, en cómo ganar dinero, y en cómo disfrutar de esta vida.

 

Finalmente, las semillas que cayeron en buena tierra representan a los que escuchan el mensaje y lo aceptan. Esas personas cambian su vida y hacen lo bueno. Son como las semillas que produjeron espigas con treinta, sesenta y hasta cien semillas.” (Marcos 4:13-20 TLA)

 

Hemos estado hablando acerca del terreno espinoso durante días. El Señor equipara este terreno con las personas que reciben la Palabra de Dios, pero que sus vidas se “llenan de otras cosas“. Estas “otras cosas” terminan por asfixiar la Palabra. Ayer compartí un mensaje contigo titulado “Limpia tu corazón y tu mente“, y caló hondo en muchas personas. Creo que todos podemos reconocer el hecho de que estamos demasiado ocupados y si no somos cuidadosos, podemos permitir que nuestros corazones y mentes estén “llenos de otras cosas“, y como Jesús enseñó, este NO es el ambiente óptimo para que crezca la Palabra De Dios. Con esto en mente, el mensaje irá en el mismo sentido.

 

¿Qué significa esto para ti hoy?  Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  El mismo Sembrador proveyó la misma semilla a cuatro tipos diferentes de suelo, obteniendo diferentes resultados. Los resultados no variaron debido al sembrador o a la semilla, los resultados sólo variaron debido al suelo. Tú eres la tierra. No te equivoques, la forma en que recibes a Dios y Su Palabra es importante. Puedes estar en el mismo lugar, al mismo tiempo, oyendo la misma Palabra que los demás, y TODOS obtendrán resultados diferentes de la Palabra recibida. Si esto es cierto (y lo es), entonces debes asegurarte de que eeres un buen terreno todos los días, recibiendo y respondiendo adecuadamente a lo que Dios dice.

 

2.  El suelo al lado del camino recibió la Palabra, y estas son las personas que no la entendieron. Como su comprensión fue infructuosa, satanás pudo venir rápidamente y arrebatar la Palabra que fue sembrada en sus corazones. No dejes que este seas tú. Abre tu corazón para recibir y entender lo que Dios te está diciendo a diario.

 

3.  El suelo rocoso recibió la Palabra, y estas son personas que no permitieron que la Palabra de Dios entrara profundamente en sus vidas. Sólo reciben a Dios superficialmente. Como resultado, cuando vienen problemas y persecución a causa de la Palabra (nota rápida: el poder de la Palabra realmente atrae la oposición de satanás), estas personas se dan por vencidas de inmediato. No tienen poder para permanecer porque no han permitido que la Palabra de Dios penetre profundamente en sus vidas. No dejes que esta sea una descripción de ti.

 

4.  El suelo espinoso recibió la Palabra, y estas son las personas que han permitido que sus vidas estén “llenas de otras cosas”. La Palabra no puede funcionar en sus vidas porque están demasiado consumidos con los afanes de este mundo, el amor al dinero y sus deseos de otras cosas. Mientras que la Palabra está tratando de crecer en sus corazones, es obstruida por todas las otras cosas que estas personas han permitido que tengan prioridad sobre la Palabra. Si este es tu caso en esta mañana, es hora de hacer algunos cambios.

 

5.  En la parábola del sembrador, en cada caso el sembrador (Dios) estaba tratando de meter Su Palabra (la semilla) dentro de la gente. Pero la gente pudo elegir, es decir, tuvo voto. La forma en la que respondieron a la Palabra fue importante en la parábola y es importante en la vida.

a)  La gracia de Dios no te libra de las implicaciones o repercusiones de tus decisiones.

b)  Si quieres que Dios actúe plenamente en tu vida, vas a tener que cooperar con Él.

c)  La Palabra funciona, pero sólo funcionará en tu vida al nivel en que trabajes la Palabra.

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Yo puedo enfocar mi vida en este 2016 examinándome y asumiendo la responsabilidad de mis actos. Cuando la Palabra no está trabajando en mí, no volteo a verte a Ti, yo me miro a mí mismo. ¡Si alguna vez hay alguna duda entre tú y yo, el problema SIEMPRE soy yo! Padre, quiero que obres completamente en mi vida. Quiero que Tu Palabra produzca la máxima cosecha posible. Por lo tanto, yo muero a sí mismo. Me entrego a Ti en todos mis caminos. Yo remuevo cada barrera a Tus Bendiciones. Limpio mi corazón de todas las malas hierbas. Le doy a Tu Palabra el primer lugar. Medito y me medico en Tu Palabra de día y de noche. Al hacerlo de esta forma, yo declaro que produce una cosecha  EN MÍ, CONMIGO Y A TRAVÉS DE MÍ. ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.