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Un Sordo Con Un Problema Para Hablar – Nuestro Dios Creativo

Lee Marcos 7: 31-37

 

Esta mañana continuamos nuestra nueva serie titulada, “El Año de la Manifestación Sobrenatural“, con nuestra mini-serie sobre “Los Milagros de Jesús.”  Después de sanar a la mujer Sirofenicia (lo cual estudiamos anteriormente), Jesús viajó de Tiro a Sidón y llegó a Decápolis, un área también conocida como “Diez Ciudades“. El milagro que estudiaremos hoy sucedió allí. Vayamos a la historia.

 

En el capítulo 5 del Evangelio de Lucas, hablamos de un hombre que estaba paralizado y no podía llegar a Jesús. Así que sus cuatro amigos lo llevaron para que recibiera ese prodigio, haciendo un hoyo en un techo en el proceso. En Decápolis había un hombre que era sordo y apenas podía hablar. Su impedimento del habla probablemente estaba ligado a su sordera, siendo que desarrollamos nuestra habla a través de nuestro oído. El texto dice que “algunas personas” lo trajeron a Jesús y le rogaron que pusiera Sus manos sobre el hombre. Analizando la situación, uno puede ver que este hombre estaba en una mala situación. La mayoría de los milagros tuvieron que ver con la fe. A Jesús se le acercaban personas que actuaban con fe, hablaban el lenguaje de la fe o exhibían su fe en alguna forma. En la historia del hombre paralizado traído por sus amigos a Jesús, la Biblia dice que Jesús “vio su fe“. Mientras el paralítico no podía hacer mucho, sus amigos sí pudieron y lo hicieron. Jesús honró la fe de sus amigos y proporcionó al paralítico una gran ayuda. Sin embargo, en esta historia, la gente que trajo al sordo a Jesús no exhibió ninguna fe. Ellos simplemente trajeron al hombre a Jesús y le pidieron que  Él pusiera Sus manos sobre él.

 

El sordomudo de esta historia estaba en una mala posición en cuanto a la fe. Él no podía oír las buenas nuevas acerca de Jesús, ni podía hablar el lenguaje de la fe para conseguir su milagro. Todo lo que tenía era su vista. ¡Así que Jesús trabajaría con eso! Jesús apartó al hombre de todos los demás y le ministró de una manera en la que el hombre pudiera ser ayudado. El hombre pudo ver que Jesús tomó sus dedos y los puso en los oídos del hombre, como para despertar su fe y creyera que podía recuperar el oído. Jesús entonces humedeció la lengua del hombre con saliva de Su propia boca, como para despertar su fe y creyera que podía recuperar el habla por completo. Jesús entonces levantó la vista hacia el cielo y dijo: “¡Efatá!” Esta palabra literalmente significa: “¡Ábrete!” Inmediatamente los oídos del hombre fueron abiertos y su lengua fue aflojada. Él comenzó a oír y hablar con claridad.

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos:

 

  1. Dios hace todo lo que hace por ti por Su gracia, que es gratuita y, sobre todo, inmerecida. Sin embargo, a Su gracia se accede por medio de nuestra fe. Por eso Él requiere que andemos y vivamos por fe.

 

  1. Dios está buscando tu fe. Sin fe es imposible agradarle (Hebreos 11: 6).

 

  1. Dios hará todo lo posible para ayudarte en tus circunstancias. ¡Jesús hizo todo lo posible para ofrecer al sordo de la historia la oportunidad de liberar su fe, y Él hará lo mismo por ti!

 

  1. Jesús hizo este milagro (en Marcos 7) para esta situación (el sordo con un problema del habla). ¿Y sabes qué? ¡Nuestro Dios también tiene milagros hechos a tu medida!

 

  1. ¡Nuestro Dios será creativo, si Él tiene que hacerlo, para encontrar formas de bendecirte!

 

  1. Estamos llamados a actuar como Jesús lo hizo en la tierra. Por lo tanto, al igual que Jesús, debemos buscar todas las oportunidades para ser una bendición para otras personas, incluso si esto significa ser creativos.

 

  1. Sólo porque es extraño, no significa que algo no venga de Dios. Jesús puso Sus dedos en el oído del hombre (en Marcos 7) y puso saliva de Su propia boca en la lengua del hombre. Si eso sucediera hoy la gente estaría murmurando contra el Pastor Jesús. ¡Pero no importa lo extraño que haya sido porque funcionó! Una vez que el hombre pudo escuchar y hablar, no se molestó por la forma como su milagro sucedió.

a) A veces Dios te llevará a hacer cosas extrañas, pero debes hacerlas (incluso con el riesgo de parecer tonto), para conseguir esa gran ayuda en tu vida.

b) Los caminos de Dios no son nuestros caminos. Sus pensamientos no son comunes en este mundo. Así que cuando Dios te dice que hagas algo, HAZLO, no importa cuán extraño te parezca.

 

  1. Cuando nos demos cuenta de las cosas que Dios hace para bendecirnos, estaremos más abiertos a ser usados por Él, en maneras creativas, para ser una bendición para los demás.

 

Declaración de Fe:  Padre, este es un año de Gran Victoria para mí. Estoy abierto a Tu poder sobrenatural, como nunca antes. Sé que Tus caminos están por encima de mis caminos. Yo sé que Tus pensamientos están por encima de mis pensamientos. ¡Es por eso que mi corazón y mi mente están abiertos a todo lo que quieras hacer y como lo quieras hacer! ¡Puedes hacerlo CONMIGO, o A TRAVÉS de mí, PARA mí o USÁNDOME A mí!  Sea lo que sea que quieras hacer hoy Padre, estoy a Tu disposición. Tú eres creativo. Tú eres dedicado. Tú eres ilimitado. ¡Tú eres Dios! Yo soy Tu hijo y estoy listo para ser usado por Ti hoy. Tú tienes el poder, yo tengo la fe. ¡Juntos vamos a cambiar al mundo! Declaro esto por la fe. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!