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Una Fuente Constante

Esta mañana continuamos con nuestra nueva serie titulada “Enfoque Refinado”, con una mini-serie dentro de ella, titulada “Concentrándose en La Palabra“. Estamos recorriendo la primera mitad del Salmo 1. Regresemos a este pasaje. La Biblia dice:

 

(Salmo 1:1-3 RV60) “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.  Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.”

 

(Salmo 1:1-3 ERV) “Las grandes bendiciones pertenecen a aquellos que no escuchan los consejos del mal, que no viven como pecadores, y que no se unen a los que se burlan de Dios. En lugar de ello, ellos aman las enseñanzas del Señor y piensan en ellas de día y de noche. Así que ellos crecen fuertes, como un árbol plantado junto a un arroyo, un árbol que produce fruto cuando debe y tiene hojas que nunca se caen. Todo lo que hacen tiene éxito”.

 

Hoy nos centramos en la línea: “Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas“, o “ Así que ellos crecen fuertes, como un árbol plantado junto a un arroyo.”

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos.

 

1.  Cuando meditas y te medicas de día y de noche en la Palabra de Dios, el Salmista te compara con un árbol. No con cualquier árbol, sino con un árbol plantado en un lugar específico. Este árbol está plantado junto a un río, dándole un suministro constante de lo que necesita para crecer y prosperar.

 

2.  Un árbol plantado junto a un río tiene un suministro constante de agua. No tiene que esperar a que la lluvia venga de arriba. El agua proviene de abajo. Esta es la imagen que el Salmista nos da de los creyentes que DECIDEN meditar y medicarse de día y de noche en la Palabra de Dios. Ellos no tienen que esperar al  Domingo por la mañana o al Miércoles por la noche para “escuchar una Palabra” por medio de su Pastor o Pastores. Ellos no tienen que esperar a que una “Palabra” les llegue desde el cielo. Ellos han decidido meditar y medicarse de día y de noche en la Palabra de Dios. El resultado: la Palabra de Dios está manando dentro de ellos continuamente. Ellos “tienen una Palabra” diariamente. Ellos andan con una Palabra en sus corazones y en sus mentes. ¡Esta es la forma en la que deberíamos vivir!

 

3.  Cuando un árbol tiene una fuente de agua constante puede crecer y desarrollarse en un organismo vivo fuerte, vibrante y flexible. Esta es la imagen que el Salmista nos pinta del Creyente que medita y se medica en la Palabra de Dios.

 

4.  Cuando tomas una la decisión consciente de meditar / medicarte de día y de noche en la Palabra de Dios y lo haces todos los días sin falta, tendrás una vida larga y fuerte. Tu vida se convertirá en un testimonio vivo de la bondad de Dios.

 

5.  Cuando meditas / te medicas de día y de noche en la Palabra de Dios, no puedes evitar convertirte en aquello a lo que le das tu atención. Tú te convertirás en lo que contemplas. Cuando contemplas la Palabra de Dios una y otra y otra vez, te transformas en esa misma imagen por el Espíritu de Dios (2 Co. 3:18).

 

Declaración de Fe: Padre, este es un tiempo de enfoque refinado para mí. Yo puedo enfocar mi vida en este año, concentrándome en Tu Palabra. Elijo meditar y medicarme en Tu Palabra de día y de noche. Guardo tu Palabra frente a mis ojos y en mi mente. Yo la contemplo todos los días y me convierto en aquello que contemplo. Entre más medito en Tu Palabra, más me transformo en aquello sobre lo que he meditado. Tu Palabra me da una imagen de lo mejor de Ti, y me estoy transformando en esa misma imagen cada día. No tengo que esperar para el domingo por la mañana o por la noche del miércoles para recibir una Palabra, ya que he decidido meditar en Tu Palabra diariamente. ¡De esta manera tengo una fuente constante de lo que necesito para crecer y prosperar! Yo soy como el árbol en el Salmo 1. Estoy plantado junto a corrientes de aguas. Tengo lo que necesito para crecer. Mis hojas no se caen. ¡Todo lo que hago tiene éxito! ¡Declaro esto por fe! En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora.