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Visualízate Haciéndolo

(Lee Mateo 8 y 15)

 

 

Esta mañana continuamos nuestra serie, “La gracia que es simplemente Maravillosa”, continuando nuestro mini-serie titulada, “El éxito basado en la Gracia (Prosperidad)”. Hemos estado estudiando la vida del Apóstol Pedro y nuestro estudio nos trajo al Capítulo 15 de Mateo. En este capítulo Pedro le pidió al Señor Jesús que le explicara algo que había dicho. Jesús le explicó, “Pero las palabras que ustedes dicen provienen del corazón… Pues del corazón salen los malos pensamientos.” Es por eso que Pablo dijo, Dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.” (Romanos 12:2). Durante más de una semana hemos estado viendo los mensajes centrados en cambiar tu forma de pensar. El mensaje de hoy fluye en el mismo sentido.

 

 

En el capítulo 8 de Mateo, Jesús terminó una sesión en la que enseñó muchas parábolas. Después dijo a Sus discípulos: “Crucemos al otro lado del lago.” El equipo subió a una barca y comenzó su viaje. Mientras navegaban, Jesús se recostó a tomar una siesta. Jesús no tenía preocupaciones y rápidamente cayó en un profundo sueño. Pero pronto una feroz tormenta cayó sobre el lago. La tormenta era tan mala que el agua entraba a la barca. La Biblia dice que estaban en “peligro real“. Varios de los discípulos eran pescadores profesionales. Sabían del peligro cuando lo veían. Una vez que los discípulos no pudieron controlar su miedo despertaron al Señor Jesús gritando: “¡Maestro, Maestro, nos vamos a ahogar!” Cuando Jesús se despertó no se dirigió a los discípulos al principio. Él se encargó de la tormenta primero. Jesús reprendió al viento y a las olas con palabras de fe (palabras alineadas con el cielo), y de repente la tormenta se detuvo. El lago se calmó de inmediato. Jesús entonces miró a los discípulos y les dijo: “¿Dónde está vuestra fe?

 

 

¿Qué significa esto para ti hoy? Aquí tienes algunos puntos:

 

1.  Jesús esperaba completamente que Sus discípulos llevaran a cabo los actos sobrenaturales que Él estaba realizando. El problema es que sus mentes no estaban condicionadas a aceptar o abrazar la gracia de Dios para llevarlo a cabo. A los discípulos les parecía bien que Jesús lo hiciera, pero ellos no podían verse a sí mismos haciéndolo. Es difícil recibir lo que no puedes percibir.

 

2.  Jesús se molestó cuando los discípulos no reprendieran al viento y las olas. Jesús estaba muy irritado con Sus discípulos porque lo despertaron para que hiciera algo que Él esperaba que ellos fueran capaces de hacer. Deja de pedirle a Dios que Él haga aquello para lo que ya te ha equipado. Todo aquello para lo que Dios te ha dotado, Él espera que lo hagas; y todo lo que Él espera que hagas, Él te dotara para que lo hagas. ¿Estás esperando que Dios haga algo para lo que Él ya te ha dado poder para que lo hagas? Si es así, puede que te encuentres esperando por mucho tiempo.

 

3.  Jesús no les estaba pidiendo a los discípulos que obraran con su propio poder. El poder de Dios viene a nosotros por Su inmerecida gracia. Jesús era plenamente Dios y plenamente hombre. Pero Jesús operaba como un hombre para mostrarnos cómo podemos vivir como hombres. Jesús confió en el Padre para el poder sobrenatural y Él espera que nosotros hagamos lo mismo.

 

4.  Jesús nunca dijo les dijo a los discípulos que Él era especial o que ellos no podrían hacer lo que Él estaba haciendo. En ningún momento Jesús les dijo: “Hola chicos, no intenten esto en casa.” O, “Yo soy capaz de hacer esto, porque yo soy el Hijo de Dios. Ustedes nunca serán capaces de hacerlo.” No, Jesús esperaba por completo que Sus discípulos hicieran lo que Él estaba haciendo. Pero ellos nunca intentarían algo que no podían verse a sí mismos haciendo. Es por ello que tu mente necesita ser renovada. ¡Tú debes verste A TI MISMO COMO JESÚS! Tal como Jesús es, así eres Tú en el mundo (1 Jn 4:17).

 

5.  Todo lo que Jesús esperaba de Sus discípulos, Él lo espera de ti. Al igual que Jesús esperaba que Sus discípulos (en ese entonces) hicieran lo que estaba haciendo, Él espera (en este momento) que hagas lo que Él hizo.

a) Jesús quiere que elimines los límites de tu Dios sin límites.

b) Jesús quiere que renueves tu mente hasta que llegues al punto de esperar que el poder sobrenatural de Dios fluya a través de ti todos los días.

c) Jesús quiere que te veas a ti mismo convertirte en la persona para la que veniste al mundo, haciendo aquello para lo que estás llamado a hacer, para la gloria de Dios.

d) Jesús no quiere que aceptes NINGUNA presión para hacer algo. No se puede hacer lo que Dios te ha llamado a hacer mediante tu propio poder. Es por eso que Dios te da Su poder por la gracia. ¡Dios lo hará a través de ti, si tú lo dejas! Es el Padre, que vive en ti, Él te dará las palabras y Él obrará si tan solo mueres a ti mismo(ver Juan 14: 10 y 12).

 

Declaración de Fe: Padre, Te doy gracias por enseñarme acerca de Tu gracia y de mi requerimiento de vivir por fe. Entre más estudio Tu gracia, más entiendo la cantidad de energía ilimitada que está disponible para mí. Pero nunca voy a acceder a Tu poder si no renuevo mi mente. Así que por fe declaro lo siguiente sobre mi vida. Yo soy el que Tú dices que soy. Puedo hacer lo que me has facultado para hacer. Yo me veo en la forma en la que Tú me ves. Me identifico con la gracia que me has otorgado libremente a mí. ¡Yo soy lo que soy por Tu gracia y Tu gracia para conmigo no será en vano! Yo muero a mí mismo todos los días. Me rindo a Tu voluntad. Abrazo Tu propósito. Fluyo en mi misión divina. Yo no me detengo pidiendo que hagas lo que ya me has equipado para que lo haga yo. Yo comienzo a intentar las cosas a las que me guías, incluso cuando sé que están mucho más allá de la capacidad humana. Mientras me llevas a ver lo humanamente invisible, voy a intentar lo humanamente imposible, y voy a experimentar lo sobrenatural. ¡Mi mente se renueva hasta el punto en el que lo sobrenatural es natural para mí! Declaro esto por fe. En el nombre de Jesus. Amén.

 

¡Esta es la Palabra de Hoy! Ponla por Obra y Mejora!